Todo cambia

“Cambia lo superficial, cambia también lo profundo. Cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo”

Con esa canción, aquel 31 de octubre de 2004 el Uruguay cambió. Por primera vez el Frente Amplio, un partido político que nunca había gobernado, ganó las elecciones. Muchas son las razones de por qué eso ocurrió. Pero hay una que considero fundamental: la capacidad de construir un sueño de país posible. Así, la mayoría de la gente, como ocurre en los países donde existe democracia, le dijo hagámoslo realidad. Parados desde ese lugar, es innegable que cualquier proyecto político nuevo puede ser viable. Con excepción, justamente, de los que no son capaces de construir un sueño.

Esto le hizo bien a la política nacional, porque demostró que la democracia es fuerte y que no hay que tener miedo a los cambios. Luego, lo obvio. La gente observa, se involucra, interpela, cuestiona y decide si ese sueño se está haciendo real; a la vez que las ahora minorías se empiezan a dar cuenta que el “monstruo expropiador comunista” era un cuento de hadas. Porque los partidos políticos tienen que gobernar sobre muchas cosas ya hechas y, por suerte, innovan en otras. Sin cambios es imposible que haya progreso. Y esto va más allá de si estamos de acuerdo o no con el IRPF, con la UTEC, con el Plan Ceibal, con el SNIS o con el matrimonio igualitario.

Por las mismas razones que fue posible que el Frente Amplio gobernara 15 años, es que Ciudadanos hoy es una opción. Dentro del Partido Colorado para ganar una interna primero, y para el Uruguay para gobernar después.

Primero, porque Ciudadanos tiene la capacidad de construir una utopía, un mejor futuro, y le transmite a la gente claramente cómo se puede alcanzar.

Muchos dirán que el Frente Amplio tardó más de 30 años en lograrlo. Pero hoy es 2018, y vivimos en un mundo donde los cambios se dan 10 veces más rápido que en 1970. Ejemplos en la región y en el mundo sobran. Se puede hacer. Es más, hay doblete: un proyecto político completamente nuevo en un Partido de más de 180 años.

Segundo, porque así como nunca existió el “monstruo expropiador comunista” es imposible que exista “la derecha neoliberal que obedece sólo a los intereses del mercado y generará sólo más pobreza”. Es imposible e irresponsable gobernar destruyendo lo anterior. No lo hizo ningún partido político a lo largo de la historia, no lo hizo el Frente Amplio, no lo haremos nosotros. Estamos para crecer y evolucionar, no para deshacer y volver al pasado.

Queremos ser gobierno no porque “hay que sacarlos del poder”, sino porque creemos que estamos en mejor posición que ellos para encarar los desafíos que vienen. Porque queremos cambiar al Uruguay y lo mejor para el país. Esa es la certeza para 2019.

¿Nos das una mano?

Nicolás Ortiz.